LIDERAZGO EMOCIONAL

El curso va dirigido hacia una toma de conciencia, a la comprensión de uno mismo y de otros, la relación con las personas y la capacidad de adaptarse y enfrentarse al entorno inmediato con el fin de afrontar mejor las exigencias del mismo. En el cual se acompaña a una sensibilización hacia un cambio de paradigma social de control externo, donde somos víctimas de cómo reaccionamos, sentimos, enfermamos, nos relacionamos y vemos el mundo), sintiéndonos impotentes, hacia un “control interno” donde adquirimos conciencia, recursos y habilidades para gestionar emociones y hacerse cargo de procesos internos que intervendrán en mejoras sustanciales en la calidad de vida, relaciones humanas y consecución de objetivos.

En las empresas el desarrollo de la Inteligencia Emocional es un punto esencial y que marcará la diferencia entre grupos de trabajo y Equipos de Alto Dominio y Rendimiento. El proceso del curso se llevará a cabo con actividades prácticas (carácter vivencial), en el cual se parte con la medición de la inteligencia emocional, individual y grupal, esto en palabras simples es medir el “sentido común” y la aptitud de desenvolverse en el mundo. En el cual se integrarán los conceptos acorde a las necesidades actuales, el potencial y las oportunidades de desarrollo en las competencias que escojan desarrollar, acompañándolos en la adquisición de nuevas herramientas que se utilizaran en los planes de acción creados, para en una planificación del desarrollo de entrenamiento. Para que sea de una forma ágil, la mejor forma de organizar es mediante un taller de planificación de desarrollo con todo el equipo. Además del obvio ahorro de tiempo, hay mucho que decir sobre las sinergias que ocurren cuando las personas están juntas en un espacio (presencial o online), trabajando hacia un objetivo común: mejorar su inteligencia emocional. Las personas pueden ser responsables si todas escuchan el mismo mensaje de la misma manera al mismo tiempo. También pueden sentir la responsabilidad compartida cuando están «todos juntos en esto». Además, el compromiso y la aceptación aumentan cuando su líder es un participante activo en el proceso.